Atenxia

Diferencias, similitudes y su impacto en el aprendizaje 

Las dificultades de aprendizaje son una de las principales causas de fracaso escolar en todo el mundo. Entre ellas, la dislexia y el Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH) son las más frecuentes y, a la vez, las más incomprendidas. 

Aunque a menudo se confunden o se minimizan, ambas tienen un origen neurobiológico y no están relacionadas con la inteligencia ni con la falta de esfuerzo. 

Comprender qué son, en qué se diferencian y cómo afectan al aprendizaje es clave para intervenir de forma adecuada. 

 

¿Qué es la dislexia? 

La dislexia es una dificultad específica del aprendizaje que afecta principalmente a la lectura y la escritura. Las personas con dislexia suelen presentar dificultades para: 

  • Reconocer palabras con fluidez 
  • Decodificar sonidos y letras 
  • Mantener una lectura precisa y automática 
  • Escribir con corrección ortográfica 

La dislexia es persistente y acompaña a la persona a lo largo de su vida, aunque su impacto puede reducirse significativamente con intervenciones adecuadas. 

Es importante destacar que: 

  • No es una enfermedad 
  • No se “cura” leyendo más 
  • No desaparece con el tiempo sin apoyo 

Con la intervención adecuada, las personas con dislexia pueden desarrollar estrategias eficaces y aprender con éxito. 

 

¿Qué es el TDAH? 

El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo que afecta principalmente a la autorregulación de la atención, la impulsividad y la actividad. 

En el ámbito escolar, puede manifestarse como: 

  • Dificultad para mantener la atención 
  • Problemas para organizar tareas 
  • Impulsividad o respuestas precipitadas 
  • Olvidos frecuentes 
  • Dificultades para seguir instrucciones 

El TDAH no implica falta de capacidad intelectual. De hecho, muchos niños con TDAH tienen un alto potencial, pero encuentran barreras para demostrarlo en entornos educativos tradicionales. 

 

Aunque son condiciones distintas, dislexia y TDAH comparten algunos retos comunes en el aprendizaje. 

Principales diferencias 

  • La dislexia afecta principalmente a la lectoescritura 
  • El TDAH afecta a la atención y las funciones ejecutivas 

Similitudes clave 

  • Ambas tienen base neurobiológica 
  • No dependen de la motivación ni del esfuerzo 
  • Requieren intervenciones específicas 
  • Pueden coexistir en un mismo niño 

Cuando se presentan juntas, el impacto en el aprendizaje puede ser mayor si no se interviene de forma adecuada. 

 

Cómo afectan al aprendizaje y a la autoestima 

Tanto la dislexia como el TDAH influyen directamente en la experiencia escolar. Cuando no se comprenden ni se apoyan correctamente, pueden generar: 

  • Bajo rendimiento académico 
  • Frustración constante 
  • Baja autoestima 
  • Desmotivación por aprender 
  • Riesgo de abandono escolar 

El problema no es la capacidad del niño, sino la falta de herramientas adaptadas a su perfil cognitivo. 

 

La importancia de la intervención temprana y personalizada 

La investigación científica demuestra que intervenir de forma temprana marca una diferencia real. 

Las intervenciones más eficaces son aquellas que: 

  • Se adaptan al perfil individual 
  • Entrenan habilidades cognitivas específicas 
  • Ajustan la dificultad progresivamente 
  • Permiten medir el progreso 

La personalización no es un lujo: es una necesidad. 

 

El enfoque de ATENXIA 

En ATENXIA trabajamos desde una perspectiva basada en evidencia científica para apoyar a niños con dislexia, TDAH y otras dificultades del aprendizaje. 

Nuestro enfoque se centra en: 

  • Entrenar funciones cognitivas clave 
  • Adaptar cada intervención a la persona 
  • Utilizar tecnología e inteligencia artificial con rigor científico 
  • Medir el progreso para tomar mejores decisiones educativas 

El objetivo no es etiquetar, sino empoderar. 

 

Conclusión 

Dislexia y TDAH son realidades frecuentes en las aulas de todo el mundo. Comprenderlas es el primer paso para construir sistemas educativos más inclusivos, eficaces y humanos. 

Hoy sabemos que aprender de forma diferente no significa aprender peor, siempre que existan las herramientas adecuadas.